domingo, 12 de julio de 2015

Trenza de pollo, champiñones y queso azul



Anteanoche quedamos a cenar en casa de nuestros amigos Lola y Felipe y queríamos llevar un plato preparado pero debía consumirse frío, ser fácil de transportar y, claro, que también fuese bonito y estuviese muy bueno. Pensando, pensando, se me ocurrió hacer esta trenza que cumplía con todo los requisitos. 
Se trata de una trenza de hojaldre rellena de pollo y champiñones y con un toque de queso azul. 
La verdad es que resultó todo un éxito y lo que más sorprendió fue que la parte que sobró la consumieron nuestros amigos al día siguiente; nos llamaron para comentarnos que aún estaba mejor y  me enviaron una foto que he utilizado para ilustrar la receta: ¡Muchas gracias!

Ingredientes para 6 personas:

  • 1 lámina de hojaldre (yo recomiendo el de la marca Lidl)
  • 2 muslos de pollo deshuesados, sin piel y en tacos.
  • 100 g de champiñones en pedazos medianos.
  • 1 cebolla pequeña y 1/2 pimiento verde italiano en pedacitos pequeños.
  • 50 g de taquitos de jamón serrano.
  • 20 g de piñones pelados. 
  • 30 o 35 g de queso azul.
  • 60 o 70 ml de nata de cocinar.
  • 1 huevo batido.
  • 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 pizca de pimienta.
  • Sal.

Realización:

El relleno:

1º.- En una sartén ponemos las 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen y doramos ligeramente los 20 g de piñones pelados. Los apartamos y reservamos.



2º.- En el aceite sobrante echamos la cebolla, el medio pimiento verde y los 100 g de champiñones, un poquito de sal y lo pochamos todo.








3º.- Añadimos los dos muslos deshuesados, cortados en tacos y salpimentados, y lo freímos todo hasta que el pollo esté hecho.





4º.- Incorporamos los 50 g de taquitos de jamón serrano y los piñones que teníamos reservados y removemos durante 1 minuto.



5º.- Escurrimos el aceite sobrante y añadimos los 30 o 35 g de queso azul y los 60 o 70 ml de nata de cocinar. Removemos todo y dejamos que la salsa  reduzca y espese. 



6º.- Apartamos del fuego y dejamos que enfríe bien el relleno (la salsa espesará y ligará todo).



La trenza:

1º.- Extendemos la lámina de hojaldre y marcamos sobre ella, a lo largo, tres partes iguales (sin cortar)



2º.- Reservamos la zona central para colocar el relleno. En las otras dos marcamos (sin cortar) el hojaldre haciendo rectángulos horizontales de 2 cm de ancho.


3º.- Vamos haciendo cortes, con un cuchillo afilado, en diagonal, desde el punto más próximo a la zona central de la linea superior, al punto más alejado de la zona central de la linea inferior (serían cortes en la diagonal de los rectángulo marcados). 




4º.- Colocamos una buena cantidad de relleno frío en la zona central. No debemos llegar a los extremos de la lámina de hojaldre.


5º.- Plegamos los bordes de la parte delantera de la lámina y, a continuación, vamos cruzando alternativamente las tiras de hojaldre de ambos lados (una de un lado y otra del otro) hasta llegar al extremo. Cerramos bien la trenza para que no se salga el relleno.













6º.- Ponemos un papel sulfurizado en una bandeja de horno. Con cuidado, ponemos encima la trenza y pintamos con el huevo batido.


7º.- Metemos la trenza en el horno precalentado a 200 ºC y la cocemos durante unos 20 minutos o hasta que esté bien dorada.

8º.- La sacamos del horno y la dejamos enfriar.

9º.- Cortamos la trenza en porciones y la servimos.






Variaciones y sugerencias: 

  • En vez de pollo podéis utilizar otra carne como tacos de lomo de cerdo, ternera o bacon.
  • Podéis sustituir los champiñones por espárragos, calabacín u otra verdura.
  • Si no os gusta el queso azul, podéis poner otro que funda bien como Roquefort, Picón, Cabrales, o uno tipo crema, como Philadelfia, pero en este caso  yo añadiría más cantidad y no pondría la nata, sino que lo mezclaría con los demás ingredientes en caliente y luego lo dejaría enfriar todo.
  • Recomiendo el hojaldre del Lidl por varias razones, es poco grasiento, el tamaño de la lámina es el ideal, es barato y está muy rico.
  • Como ya os he comentado, está muy buena de un día para otro, incluso mejor. 

sábado, 4 de julio de 2015

Crema fría de pepino, yogur y menta




Cuando llegan estas fechas la mayoría de la gente y los informativos se alarman por las altas temperaturas, y yo me pregunto ¿qué esperan? ¡estamos en verano!, nunca nos acordamos del calor que pasamos el año anterior. Así pues, mejor que quejarse y no hacer nada es... combatirlo sin renunciar al sabor. Para ello existen muchos tipos de cremas o sopas frías como el gazpacho andaluz, la vichyssoise, etc. 
Mi sugerencia de hoy es una crema de pepino, pero la básica y baja en calorías. Por tanto es un plato sabroso, sano, nutritivo, rápido y, además, barato.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 pepinos medianos.
  • 2 yogures griegos naturales.
  • 1 diente de ajo pequeño o mediano.
  • 2 ramitas de menta fresca.
  • 4 cucharadas de café de vinagre de blanco (de Jerez o manzana).
  • Un chorrito de aceite virgen extra
  • Una pizca de pimienta recién molida. 
  • 2 cucharadas de café de sal.

Realización:


1º.- Pelamos los 4 pepinos y los troceamos.




2º.- Picamos el diente de ajo muy fino.



3º.- Echamos en el vaso de la batidora los pepinos cortados, el diente de ajo picado y los dos yogures griegos naturales.





4º.- Lavamos bien las dos ramitas de menta fresca e incorporamos al vaso solo las hojas.





5º.-  Ponemos las dos cucharadas de café de sal y las 4 de vinagre blanco.



6º.- Añadimos la pizca de pimienta recién molida y trituramos  todo hasta obtener una crema.



7º.- La vertemos en un recipiente, la tapamos herméticamente y la metemos en la nevera hasta que esté fría.

8º.- Removemos la crema y la servimos decorada.



La podemos acompañar con huevo cocido y tomate natural cortados en trocitos pequeños, taquitos de jamón, etc. 

O simplemente con un chorrito de aceite de oliva.






Variaciones y sugerencias:

  • Es importante que no confundáis la menta fresca con la hierbabuena, son parecidas pero no así su sabor.
  • Cuando vayáis a servir la crema, probadla de sal y vinagre. Si os gusta más salada o fuerte, rectificadla.
  • Si os gusta más fluida, le podéis añadir un poco de agua, pero cuidado que no se aguache.
  • Si os gusta una textura más suave, la podéis pasar por un colador fino, pero creo que no hace falta.
  • Si os gusta más espesa, le podéis añadir almendra molida o miga de pan.
  • Si la queréis hacer más ligera, los yogures pueden ser semi o desnatados. 
  • Mejor hacedla de un día para otro, así estará bien fría y los sabores se habrán reforzado.

domingo, 28 de junio de 2015

Ensalada de gambas y surimi con salsa de aguacate



Ya está aquí el verano y no hay nada mejor para comer o cenar que una buena ensalada. Me puse a pensar y me acordé de la favorita de Rafael, el padre de mi pareja, y os aseguro que es uno de mis más exigentes y mayores fans. 
Esta ensalada, además de estar riquísima es muy sana, fácil y completa, porque tanto nos puede servir como un buen entrante, como un completísimo primer plato. Otro aspecto que sorprende es que, si la preparas justo antes de consumirla, es crujiente.

Ingredientes para 4 personas: 
  • 300 g de gamba cocida salada.
  • 250 g de surimi rallado (yo he utilizado de la marca Krissia) 
  • 1 aguacate maduro.
  • 2 zanahorias medianas.
  • 1/2 lechuga romana ( preferiblemente las hojas internas o menos verdes).
  • 10  cucharadas soperas de mayonesa.
  • 4 cucharadas de postre de ketchup.

Realización:

1º.- Pelamos los 300 g de gambas cocidas saladas y las reservamos.




2º.- Pelamos las dos zanahorias medianas y las rallamos con una mandolina (podemos utilizar zanahoria de la que venden ya rallada).




3º.- Lavamos bien las hojas de lechuga, las encurrimos y secamos bien. Las cortamos en tiras muy finas (de un grosor similar al de la zanahoria rallada).


4º.- En un bol amplio mezclamos bien la lechuga en tiras finas, las 2 zanahorias ralladas, los 250 g de surimi rallado y las gambas cocidas saladas peladas que teníamos reservadas (he apartado unas pocas para luego decorar la ensalada).






5º.- Pelamos el aguacate maduro e introducimos la pulpa en una batidora, le añadimos las 10 cucharadas soperas de mayonesa y las 4 cucharadas de postre de ketchup. Batimos bien hasta obtener una crema homogénea.






6º.- Mezclamos bien la crema de aguacate, mayonesa y ketchup con el resto de la ensalada.



7º.- Colocamos en un molde, decoramos con las gambas cocidas saladas que habíamos apartado.
8º.- Retiramos el molde y servimos la ensalada, cuanto antes mejor.




Variaciones y sugerencias:
  • La gamba cocida salada ya la venden en las pescaderías. También la podéis encontrar congelada en bandejas, pero si no las encontráis, una buena opción es utilizar langostinos cocidos, pero entonces yo los cortaría en pedazos, salvo los de la decoración.
  • Como ya he dicho antes conviene hacerla en el momento de consumirla porque la salsa se oxidará y las verduras liberarán algo de agua. Esto hará que el aspecto de la ensalada sea peor y, además, quedará menos crujiente.
  • Si no tenéis más remedio que hacerla con antelación, os recomiendo que no mezcléis la crema con el resto de la ensalada, hasta el momento de servirla, y le añadiría un chorrito de limón a la salsa para que no se oxide.
  • Si no encontráis surimi rallado podéis utilizar palitos y cortarlos en trocitos. En sabor será igual pero no así la textura, lo que es muy importante en esta ensalada. Otra opción es deshilachar los palitos; es muy entretenido pero conservaremos la textura
  • Veréis que no le he puesto sal a la ensalada pero es que no le hace falta dado que las gambas ya tienen y la mayonesa también, aunque por supuesto este aspecto depende de cada uno