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domingo, 18 de octubre de 2015

Lomos de merluza al ¨pesto¨



Supongo que estaréis de acuerdo conmigo que una de las cosas más complicadas en la cocina de una casa es elaborar día a día recetas variadas, ricas y sanas. En esta tarea me encontraba el otro día cuando se me ocurrió esta receta de merluza con un pesto  que a mi me encanta. No se trata de un pesto tradicional, en el que todos los ingredientes se trituran formando una especie de pasta espesa, sino que se incorporan al plato por separado y en proporciones diferentes. 
Os he de confesar que me sorprendió el resultado porque a pesar de ser muy sencillo, este plato está buenísimo.


Ingredientes para 4 personas:


  • 8 lomos de merluza limpios y sin espinas.
  • 3 dientes de ajo pelados.
  • 2 o 3 ramitas de albahaca fresca. 
  • 15g de piñones pelados.
  • 3 o 4 cucharadas soperas de queso parmesano rallado.
  • 1 vaso  de agua.
  • 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

Realización:

1º.- Preparamos todos los ingredientes:
     A.- Los 8 lomos de merluza.



     B.- Las 2 o 3 ramitas de albahaca fresca.


     C.- Los dientes de ajo y los 15g de piñones.



     D.- Las 3 o 4 cucharadas soperas de queso parmesano rallado.


2º.- Picamos los 3 dientes de ajo.






3º.- Picamos las ramitas de albahaca.


4º.- Ponemos las 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen en una sartén antiadherente.



5º.- Añadimos los 15g de piñones y los doramos a fuego lento. Los sacamos y reservamos. 



6º.- En el aceite sobrante colocamos los lomos de merluza y los doramos ligeramente.




7º.- Apartamos con cuidado los lomos y en el aceite sobrante salteamos los ajos y la albahaca ligeramente, pero con cuidado para que no se doren (esto ayudará a espesar el caldo).  


8º.- Añadimos el vaso de agua y ponemos los lomos de merluza que habíamos reservado.



9º.- Añadimos el queso parmesano rallado pero procurando no ponerlo sobre los lomos de merluza.


10.- Ponemos los piñones y dejamos que el caldo reduzca y espese. 


11º.- Emplatamos los lomos y ponemos sobre ellos un par de cucharadas soperas de salsa.



Variaciones y sugerencias:


  • Podéis sustituir los lomos de merluza por lomos de otro pescado como bacalao desalado, rape, lenguado, etc.
  • Si no os gusta o no disponéis de albahaca fresca, podéis utilizar perejil.
  • Debe quedar un caldo ligeramente espeso y en la cantidad justa para cubrir los lomos de merluza al servirlos.
  • Si veis que la salsa está muy ligera, podéis añadir un poco más de queso rallado.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Carpaccio de níscalos



Estamos a las puertas del otoño y con él la temporada de setas. Ahora bien, ha habido gente que no ha podido resistirse y este fin de semana ha salido a la "caza y captura". Esto es lo que le ha ocurrido a nuestro amigo Felipe y, como siempre, nos ha traído unos níscalos "espectaculares". 
Si hay un tipo de seta que tenga un gran número de nombres según las zonas ese es el níscalo. Así, en algunas zonas de la Mancha se le llama guíscano, en otras guízcano, en la Comunidad Valenciana tiene muchos nombres como rebollón, robellón, esclatasang, pebraso, hongo etc. Normalmente, el níscalo, aunque muy valorado en algunas zonas, suele ser considerado como una seta de segunda categoría porque existen otras mucho más sabrosas como los boletus, las senderuelas, las trompetas de la muerte, etc. Sin embargo, si se cocina con un poco de cariño, se pueden hacer maravillas con él. 
Hoy os presento un plato que a mí me encanta, un carpaccio de níscalos, una receta riquísima, sencilla, sorprendente y con un aroma y sabor a monte, impresionantes. Probadlos y decidme si me equivoco.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 níscalos medianos.
  • 2 o 3 cucharadas soperas de aceite de tomillo.
  • 2 o 3 cucharadas soperas de aceite de romero.
  • 1 cucharada de postre de vinagre balsámico de Módena.
  • 1/8 de limón.
  • 1 cucharadita de café de tomillo molido.
  • Una pizca de pimientas variadas (blanca, negra y roja) recién molidas.
  • Sal de Maldon.

Realización: 

1º.- Precalentamos el horno a 180ºC.
2º.- Si los 4 níscalos tienen mucha tierra, los lavaríamos bien y secaríamos, si no, solo los limpiaríamos con un pincel.



3º.- Cortamos los níscalos en láminas finas de unos 3 mm de grosor.



4º.- Colocamos las láminas de níscalo extendidas y ordenadas en un plato o fuente que pueda ir al horno.



5º.- Exprimimos el 1/8 de limón por encima de las láminas de níscalo.



6º.- Repartimos por encima las dos o tres cucharadas soperas de aceite de tomillo y las dos o tres cucharadas soperas de aceite de romero.





7º.- Espolvoreamos la pizca de pimientas variadas recién molidas.



8º.- Metemos en el horno precalentado a 180ºC y horneanos durante 4 minutos.

9º.- Sacamos el carpaccio del horno y repartimos por encima tanto el tomillo molido como la cucharada de postre de vinagre balsámico de Módena.




10º.- Añadimos un poco de sal de Maldon y servimos el plato bien caliente.




Variaciones y sugerencias:

  • Si no disponéis de níscalos podéis utilizar otro tipo de setas como boletus.
  • Para hacer el aceite de tomillo y el de romero, meted una ramita de cada planta en una botella pequeña, rellenadla de aceite de oliva virgen extra y dejadla reposar un par de días.
  • Podéis utilizar también aceite de albahaca.
  • La sal de Maldon aporta un toque crujiente muy bueno a muchos platos por lo que os recomiendo que siempre tengáis en la cocina, pero, si no tenéis, poned sal normal. 

sábado, 4 de julio de 2015

Crema fría de pepino, yogur y menta




Cuando llegan estas fechas la mayoría de la gente y los informativos se alarman por las altas temperaturas, y yo me pregunto ¿qué esperan? ¡estamos en verano!, nunca nos acordamos del calor que pasamos el año anterior. Así pues, mejor que quejarse y no hacer nada es... combatirlo sin renunciar al sabor. Para ello existen muchos tipos de cremas o sopas frías como el gazpacho andaluz, la vichyssoise, etc. 
Mi sugerencia de hoy es una crema de pepino, pero la básica y baja en calorías. Por tanto es un plato sabroso, sano, nutritivo, rápido y, además, barato.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 pepinos medianos.
  • 2 yogures griegos naturales.
  • 1 diente de ajo pequeño o mediano.
  • 2 ramitas de menta fresca.
  • 4 cucharadas de café de vinagre de blanco (de Jerez o manzana).
  • Un chorrito de aceite virgen extra
  • Una pizca de pimienta recién molida. 
  • 2 cucharadas de café de sal.

Realización:


1º.- Pelamos los 4 pepinos y los troceamos.




2º.- Picamos el diente de ajo muy fino.



3º.- Echamos en el vaso de la batidora los pepinos cortados, el diente de ajo picado y los dos yogures griegos naturales.





4º.- Lavamos bien las dos ramitas de menta fresca e incorporamos al vaso solo las hojas.





5º.-  Ponemos las dos cucharadas de café de sal y las 4 de vinagre blanco.



6º.- Añadimos la pizca de pimienta recién molida y trituramos  todo hasta obtener una crema.



7º.- La vertemos en un recipiente, la tapamos herméticamente y la metemos en la nevera hasta que esté fría.

8º.- Removemos la crema y la servimos decorada.



La podemos acompañar con huevo cocido y tomate natural cortados en trocitos pequeños, taquitos de jamón, etc. 

O simplemente con un chorrito de aceite de oliva.






Variaciones y sugerencias:

  • Es importante que no confundáis la menta fresca con la hierbabuena, son parecidas pero no así su sabor.
  • Cuando vayáis a servir la crema, probadla de sal y vinagre. Si os gusta más salada o fuerte, rectificadla.
  • Si os gusta más fluida, le podéis añadir un poco de agua, pero cuidado que no se aguache.
  • Si os gusta una textura más suave, la podéis pasar por un colador fino, pero creo que no hace falta.
  • Si os gusta más espesa, le podéis añadir almendra molida o miga de pan.
  • Si la queréis hacer más ligera, los yogures pueden ser semi o desnatados. 
  • Mejor hacedla de un día para otro, así estará bien fría y los sabores se habrán reforzado.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Sorbete de té moruno con limón







Mucha gente piensa que para tomar un buen helado o sorbete es necesario ir a una heladería. Eso pensaba yo hasta que mis compañeros y amigos me regalaron una heladera y comencé a recabar información sobre como hacer helados y sorbetes caseros. Hoy, cuando nos apetece deleitarnos con uno, lo hago en casa, con un resultado casi profesional y con la satisfacción de haberlo hecho yo (esto es lo mejor).
El sorbete que os presento es muy sencillo, súper refrescante y está "de muerte" y, no os preocupéis, no hace falta heladera para hacerlo.

Ingredientes: 


  • 1/2 litro de agua mineral.
  • 20 g de té verde para hacer té moruno.
  • 200 g de azúcar.
  • 80 ml de nata de montar (más de 35% de materia grasa). 
  • 2 limones.
  • 1 ramita de hierbabuena.

Realización:

1º.- Colocamos los 20 g de té verde para té moruno en un recipiente resistente al calor (yo he utilizado la típica tetera para té moruno).


2º.- Añadimos los 200 g de azúcar y la ramita de hierbabuena fresca bien lavada.



3º.- Vertemos el agua a punto de hervir y removemos todo bien con una cuchara.


4º.- Tapamos y dejamos infusionar durante 15 o 20 minutos.


5º.- Colamos con un colador fino.


6º.- Dejamos atemperar y añadimos el zumo colado de los dos limones y los 80 ml de nata. Removemos todo, lo tapamos y lo metemos en la nevera para que se enfríe bien.



7º.- Sacamos la mezcla de la nevera y la removemos con una cuchara. La vertemos en la heladera hasta que esté a nuestro gusto.  Si no disponemos de heladera, ponemos la mezcla en un recipiente hermético, lo metemos en el congelador y vamos removiendo la mezcla periódicamente para que no se forme un bloque.


8º.- Servimos el sorbete bien frío.







Variaciones y sugerencias:


  • En vez de hierbabuena podéis utilizar menta fresca (no es lo mismo).
  • Podéis variar la cantidad de azúcar a vuestro gusto.
  • Lo ideal es que quede como una papilla semisólida, aunque yo,  para poder hacer las fotos lo he enfriado más. También lo podéis congelar hasta que adquiera textura de helado y servirlo así.
  • Si os sobra o queréis hacerlo con antelación y congelarlo, sacadlo un rato antes del congelador e ir removiéndolo hasta que esté a vuestro gusto.